Calidad del cascarón en gallinas ponedoras: factores nutricionales que la afectan y cómo corregirlos
19 sep 2026

Un cascarón fisurado que se rompe en la banda de recolección, en la clasificadora o durante el transporte deja de ser un huevo de primera para convertirse en decomiso. En parvadas comerciales, una fracción relevante de la producción puede perderse por cascarones débiles, estrellados o con áreas translúcidas, un porcentaje que golpea de forma directa la rentabilidad del galpón. La mayoría de estos defectos no tienen origen genético ni sanitario: nacen en la formulación del alimento y en el manejo del calcio.
La cáscara es casi en su totalidad carbonato de calcio depositado sobre una matriz orgánica, y su resistencia depende de un equilibrio fino entre calcio, fósforo, vitamina D3 y minerales traza, además del momento en que la gallina recibe ese calcio. Entender cómo interactúan estos factores permite reducir la rotura, subir el porcentaje de huevo de primera y extender la vida productiva de la parvada. A continuación se revisan los factores nutricionales que determinan la calidad del cascarón y los niveles de referencia respaldados por el NRC y por las guías de las líneas Hy-Line y Lohmann.
¿Por qué el calcio de la dieta determina la calidad del cascarón a lo largo del ciclo?
El calcio es el nutriente estructural de la cáscara: una gallina moderna deposita alrededor de 2 gramos de calcio en cada huevo y necesita ingerir entre 4 y 5 gramos diarios para cubrir esa demanda más el mantenimiento óseo. El requerimiento ha subido de forma sostenida en las últimas décadas: mientras el NRC de 1994 fijaba 3.25 por ciento con un consumo de 100 gramos por ave al día, las líneas comerciales actuales trabajan con niveles de 4.0 a 4.7 por ciento según la edad. Formular con una base sólida de calcio y ajustarla al avance del ciclo es la primera decisión que separa un cascarón de primera de uno destinado al decomiso; puede profundizar en el manejo del mineral en esta guía sobre el calcio en la dieta de las gallinas.
El calcio y la edad de la gallina
A medida que la parvada envejece, dos cosas ocurren al mismo tiempo: el huevo se hace más grande y la gallina pierde eficiencia para absorber calcio en el intestino y para movilizarlo desde el hueso medular. El resultado es la misma cantidad de calcio repartida sobre una superficie mayor, lo que adelgaza la cáscara. Por eso los niveles de calcio deben elevarse de forma escalonada en la segunda mitad del ciclo, siempre acompañados de un buen aporte de partícula gruesa y no solo de calcio fino.
¿Cómo influye el tamaño de partícula del carbonato de calcio en la resistencia del cascarón?
El tamaño de partícula del carbonato de calcio es tan importante como la cantidad total. El calcio fino, con partículas menores a 2 mm, se absorbe rápido y es útil durante el día, mientras que el calcio grueso actúa como un reservorio de liberación lenta que permanece en la molleja y libera calcio en la noche, cuando ocurre la calcificación. El consumo real del ave condiciona cuánto mineral ingiere, por lo que conviene revisar cuánto alimento consume realmente una ponedora antes de ajustar la granulometría de la fuente cálcica.
Calcio fino frente a calcio grueso
Calcio fino (menos de 2 mm): disponibilidad inmediata; adecuado para cubrir la demanda diurna y para las pollitas en dieta de pre-postura.
Calcio grueso o de partícula (2 a 4 mm, hasta 6 mm en gallinas de segundo ciclo): permanece más tiempo en la molleja y libera calcio durante la noche, cuando se forma el cascarón.
Proporción práctica: aumentar la fracción gruesa desde cerca del 30 a 40 por ciento del calcio total al inicio de postura hasta 60 a 70 por ciento en el final del ciclo.
Fuentes: carbonato de calcio de caliza y conchilla; la conchilla aporta partículas de disolución lenta muy valoradas para el turno nocturno de calcificación.
¿Qué papel juegan el fósforo disponible y la vitamina D3 en la calcificación del huevo?
Fósforo disponible
El fósforo participa en el metabolismo del calcio y en la mineralización ósea, pero su relación con el cascarón es paradójica: un exceso de fósforo disponible interfiere con la deposición de calcio en el útero y produce cáscaras más frágiles. Por eso el fósforo disponible debe reducirse a medida que avanza el ciclo, pasando de valores cercanos a 0.42 a 0.45 por ciento al inicio de postura hasta 0.33 a 0.36 por ciento en el final, manteniendo una relación calcio a fósforo disponible amplia y creciente con la edad.
Vitamina D3
La vitamina D3 o colecalciferol se transforma en el hígado y el riñón en su metabolito activo, que regula la absorción intestinal de calcio y fósforo. Sin suficiente D3, aunque el alimento tenga calcio de sobra, la gallina no lo aprovecha. El nivel base de referencia es de 3,000 UI por kilogramo de alimento, y varios trabajos muestran que aportes superiores, o el uso del metabolito 25-OH-D3, mejoran la digestibilidad aparente del calcio y la calidad de la cáscara, sobre todo en parvadas viejas o bajo estrés calórico.
¿Qué minerales traza mejoran la calidad de la cáscara: manganeso, zinc y cobre?
Más allá de los macrominerales, tres microminerales son determinantes en la formación de la matriz orgánica sobre la que cristaliza el carbonato de calcio. Su deficiencia no siempre reduce la producción, pero deteriora la textura y la resistencia del cascarón antes que cualquier otro síntoma.
Manganeso: cofactor en la síntesis de los mucopolisacáridos de la matriz de la cáscara; deficiencias por debajo de 7 mg/kg producen cáscaras delgadas y zonas translúcidas. Referencia de 20 mg/kg como mínimo, con práctica comercial de 60 a 100 mg/kg.
Zinc: componente de la anhidrasa carbónica uterina, la enzima que suministra los iones carbonato para la cáscara; 30 mg/kg mantienen buena calidad, con formulaciones comerciales de 60 a 80 mg/kg.
Cobre: activa la lisil-oxidasa, enzima que estabiliza el colágeno y la elastina de las membranas testáceas; alrededor de 6 mg/kg previene defectos de membrana.
El uso de fuentes orgánicas o queladas de estos minerales mejora su disponibilidad frente a las inorgánicas, especialmente en la última fase del ciclo productivo.
¿Cuáles son los niveles nutricionales de referencia para un cascarón fuerte según la edad?
La siguiente tabla resume los niveles orientativos de los nutrientes clave para la calidad del cascarón según la etapa de la gallina, tomando como base el NRC y las recomendaciones de Hy-Line y Lohmann. Son valores de partida que deben ajustarse al consumo real de alimento, a la temperatura del galpón y a la línea genética de cada parvada.
¿Por qué el momento del suministro de calcio influye en la formación nocturna del cascarón?
La mayor parte de la calcificación ocurre durante la noche, entre las 12 y 18 horas posteriores a la puesta, cuando la gallina ya casi no está comiendo. Si en ese momento no hay calcio disponible en la molleja, el ave lo extrae de sus reservas óseas, con el consiguiente adelgazamiento del cascarón y descalcificación progresiva del esqueleto. Por eso se recomienda ofrecer la fracción gruesa del calcio en las últimas horas de la tarde o al anochecer y cuidar que la densidad energética de la dieta no limite el consumo; el ajuste de la energía mediante la inclusión de aceites vegetales en la ración ayuda a sostener el consumo sin diluir el aporte mineral en climas cálidos.
Esta estrategia de suministro fraccionado, combinada con la partícula gruesa, es especialmente valiosa en gallinas de más de 50 semanas, cuya capacidad de absorción y movilización de calcio ya está reducida. Un manejo del calcio ajustado al reloj biológico del ave puede recuperar puntos de grosor de cascarón sin necesidad de subir de manera indiscriminada el calcio total de la dieta.
¿Cómo se traduce el manejo nutricional del cascarón en rentabilidad del galpón?
Cada punto porcentual de rotura que se recupera se convierte en huevo de primera vendible y en menos decomiso. Un programa nutricional que escalona el calcio, controla el fósforo disponible, asegura la vitamina D3 y aporta minerales traza de buena disponibilidad no solo mejora la resistencia del cascarón: extiende la vida productiva de la parvada y estabiliza el ingreso por caja. Integrar estos ajustes con un buen manejo de la recría, la iluminación y el consumo es lo que permite aumentar de forma sostenida la producción de huevo sin sacrificar calidad. La calidad del cascarón, en definitiva, es una palanca directa de margen que se gestiona desde la formulación y el manejo, no un resultado del azar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto calcio necesita al día una gallina ponedora?
Una ponedora comercial que pone casi un huevo por día requiere entre 4 y 5 gramos de calcio diarios. De ellos, alrededor de 2 gramos se depositan directamente en el cascarón y el resto cubre el mantenimiento óseo y las pérdidas metabólicas.
¿A qué edad se debe aumentar el calcio de la dieta?
El incremento debe ser escalonado a partir de la segunda mitad del ciclo, típicamente desde las 45 a 50 semanas, cuando el huevo crece y baja la eficiencia de absorción. Más que subir bruscamente el calcio total, conviene aumentar la proporción de calcio grueso y ajustar el fósforo a la baja.
¿Qué es mejor para el cascarón, calcio fino o calcio grueso?
Ambos son necesarios. El calcio fino cubre la demanda diurna y el grueso funciona como reservorio nocturno en la molleja. La clave está en la mezcla: aumentar la fracción gruesa a medida que la gallina envejece, hasta representar 60 a 70 por ciento del calcio total al final del ciclo.
¿Puede el exceso de fósforo disponible dañar el cascarón?
Sí. Un fósforo disponible por encima del requerimiento interfiere con la deposición de calcio en el útero y debilita la cáscara. Por eso el fósforo disponible se reduce de forma gradual a lo largo del ciclo, manteniendo una relación calcio a fósforo amplia.
¿Sirve aumentar la vitamina D3 en gallinas viejas?
En parvadas viejas o bajo estrés calórico, aportes de vitamina D3 por encima del nivel base de 3,000 UI por kilogramo, o el uso del metabolito 25-OH-D3, mejoran la digestibilidad aparente del calcio y ayudan a mantener el grosor del cascarón cuando la capacidad de absorción del ave ya está reducida.
¿Los minerales orgánicos mejoran la cáscara frente a los inorgánicos?
En general sí. Las fuentes orgánicas o queladas de zinc, manganeso y cobre presentan mayor biodisponibilidad que las inorgánicas, lo que se traduce en una matriz orgánica más firme y mejor calidad de cáscara, sobre todo en la fase final del ciclo productivo.
La evaluación debe incorporar la iluminación de las ponedoras y la prevención de micotoxinas en alimento para aves al investigar cambios persistentes.































































































































